domingo, 17 de mayo de 2009

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.


Mario Benedetti
A 88 años abandono su existencia material...
nos dejo inmensos jardines,
donde tierra estéril su palabra fecundó,
arrécifes de rosas que florecen amor,
e ideas paridas del dolor, el temor y la pasión
y en ellas supo abrir nuestras mas desbordadas
locuras de tristeza y alegrías...
y demás sinfonías que la vida,
aveces se olvida...
En cada suspirar de sus poemas, en cada latir de sus palabras
en cada melodía de sus hojas el nos estará giñando un ojo...

3 comentarios:

Melibea dijo...

¡Hasta pronto, Mario! Un abrazo

Morkelik dijo...

con el me acerque a la poesia, despues de leerlo en una tarjeta de un artesano en plaza francia. me remite a mis ultimos años de secundaria y al comienzo de la facu. un grande.

sujetotacito dijo...

creo q ya lo dije, pero mario me recuerda a tardes de verano en algun portal
besos