martes, 3 de febrero de 2009

Para regosijarse un poco en el tedio de la vida....

Volvidita de vaciones con tantas cosas adentro y tan poca gana de sacarlas( creo que todavia mi mente sigue en la playa) opte por usar las palabras de quien admiro y a quien cada vez que leo me dan ganas de cortarme las manos, porque se que no voy a escribir asi jamas, jaja...
Bue les convido un poquito de Baudelaire para que se regosijen....
Las muchedumbres

No a todos les es dado tomar un baño de multitud; gozar de la muchedumbre es un arte; y sólo puede darse a expensas del género humano un atracón de vitalidad aquel a quien un hada insufló en la cuna el gusto del disfraz y la careta, el odio del domicilio y la pasión del viaje.
Multitud, soledad: términos iguales y convertibles para el poeta activo y fecundo. El que no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo en una muchedumbre atareada.
Goza el poeta del incomparable privilegio de poder a su guisa ser él y ser otros. Como las almas errantes en busca de cuerpo, entra cuando quiere en la persona de cada cual. Sólo para él está todo vacante; y si ciertos lugares parecen cerrársele, será que a sus ojos no valen la pena de una visita.
El paseante solitario y pensativo saca una embriaguez singular de esta universal comunión. El que fácilmente se desposa con la muchedumbre, conoce placeres febriles, de que estarán eternamente privados el egoísta, cerrado como un cofre, y el perezoso, interno como un molusco. Adopta por suyas todas las profesiones, todas las alegrías y todas las miserias que las circunstancias le ofrecen.
Lo que llaman amor los hombres es sobrado pequeño, sobrado restringido y débil, comparado con esta inefable orgía, con esta santa prostitución del alma, que se da toda ella, poesía y caridad, a lo imprevisto que se revela, a lo desconocido que pasa.
Bueno es decir alguna vez a los venturosos de este mundo, aunque sólo sea para humillar un instante su orgullo necio, que hay venturas superiores a la suya, más vastas y más refinadas. Los fundadores de colonias, los pastores de pueblos, los sacerdotes misioneros, desterrados en la externidad del mundo, conocen, sin duda, algo de estas misteriosas embriagueces; y en el seno de la vasta familia que su genio se formó, alguna vez han de reírse de los que les compadecen por su fortuna, tan agitada, y por su vida, tan casta.
Charles Baudelaire

4 comentarios:

sujetotacito dijo...

jeje, asi q d vacas informaticas, volvimos mas o menos a la vez, muy bueno el txt gracias x compartirlo con losotro, como decia un compañero d la primaria
q estes mas q bien

Navegante Del Alma dijo...

Que texto.
Tal vez me cuesta un poco porque siento rechazo por la muchedumbre, pero sin duda da para más que una charla de café.
Soledad en la muchedumbre, muchedumbre en la soledad. Tengo para un tiempito de reflexión, gracias por sacudirme las neuronas.
Besos de trasnoche.

Melibea dijo...

¡Hola, maja!

¡Qué palabras estas! Hoy salí a pasear por las calles de mi ciudad natal. El frío penetraba por la piel. Escuchaba música variada y se me escapaban las letras a media voz. De repente, me encontré con una exposión de Porsche en la plaza de la catedral. Seguí por la ribera del río. El sol me calentaba el rostro.

Durante el tránsito, me cruzaba con variados tipos humanos. La variedad hecha ser humano. Ellos no lo saben, pero les robo sus historias.

Un abrazo

menta dijo...

en las muchedumbres uno está más solo. extraordinario. beso!